La acción climática es una tarea fundamental dentro de una organización, por lo que es ideal que se incluya en la estrategia corporativa.

La gestión sostenible del ecosistema es imprescindible para la vida, y mayor aún en un contexto de emergencia climática, por ello las empresas grandes, medianas o pequeñas deben colaborar desde su posición.

Imagen: Phichak Limprasutr en Pixabay

“Como organización, tienes a tu alcance los recursos, los canales y a las personas necesarias para poder generar un cambio. Por ello, si asumes el compromiso, debes tener en cuenta ciertos factores que te ayudarán a actuar como una empresa responsable con el medio ambiente” comenta Melissa García, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Pacífico Seguros, quien nos brinda algunos consejos alineados a la Estrategia de Sostenibilidad de la empresa:

• Objetivos sostenibles: Lo primero a hacer es plantear metas alineadas con el cuidado del medio ambiente y que involucren a todos, tanto al accionar de la empresa, como de los líderes y trabajadores, e incluso los clientes, entre otros grupos de interés. Siempre tenerlo presente dentro de las estrategias corporativas.

• Colaboradores comprometidos: Es importante involucrar en la lucha a los miembros de la empresa, instruirlos mediante comunicación interna, generar su conexión con el cuidado del planeta y hacerlos parte del accionar, fomentando el voluntariado.

• Acciones que disminuyan el impacto de tu huella de carbono: La propia actividad de la empresa deja rastros que perjudican al medio ambiente. Hay maneras de medir esta huella de carbono, para reducirla y compensar aquello que no logres reducir. “En el caso de Pacífico Seguros, lo gestionamos mediante la compra de bonos de carbono que permiten la preservación y conservación de los bosques en la Reserva Nacional de Tambopata y el Parque Nacional Bahuaja Sonene”, comenta García.

• Promocionar la educación y formación ambiental: Llevar a cabo campañas de educación ambiental, buscando que lleguen al mayor número de personas. Parte del compromiso también está en generar que las personas ajenas a la empresa también se vuelvan agentes del cambio.

• Incentivar comportamientos responsables de los clientes: Ya sea desde un llamado a la acción, comunicando con el ejemplo o con una campaña para premiar a aquellos clientes que sean responsables con el medio ambiente. Cualquier idea es válida para convertirlos en aliados y así tener resultados favorables para el planeta.

“Es importante ser una empresa comprometida con el medio ambiente, ya que puedes generar un cambio más grande que actuando por cuenta propia. Al mismo tiempo que es beneficioso para tu organización. El ser ecoamigable implica una mejora en el clima laboral, atrae nuevos inversores y mejora la reputación de la empresa”, concluye García.

Imagen: Phichak Limprasutr en Pixabay

 

Informa Revista Naturaleza Interior
“Cuidando nuestro medio ambiente y la vida”

 

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